La fotografía en la danza oriental y tribal 8ª parte

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Antonio Gilsanz
Antonio Gilsanz ha querido también contribuir a esta entrevista dando su opinión desde el punto de vista del familiar del artista, que sin tener muchas veces conocimientos avanzados de fotografía, acude a estos eventos siguiéndole fielmente y que se transforma no solo en fotógrafo sino también en manager, ayudante, psicólogo, chofer, portamaletas, técnico de video, iluminación, etc, y cuyo apoyo no podía dejar de reflejarse aqui. Para todos esos familiares, amigos y seguidores nuestro más sincero reconocimiento.

"Es mi primer contacto con este mundo, tanto de la danza como de la fotografia. Entré en el de rebote, arrastrado por el ímpetu de la persona que más quiero y terminé cogiendole el gustillo a esto, aunque los resultados, tanto por medios como por desconocimiento son discretos, pero se hace lo que se puede.

Al principio es todo un caos, y cuesta acostumbrarse a que más de la mitad de los armarios se ocupan con vestidos y ropa oriental, a cambiar esas canciones de rock que tanto te gusta oir en el coche por melodias zíngaras y tribales, los novios y maridos de las artistas me entenderan perfectamente.

Suelo utilizar una camara digital de las de andar por casa para realizar tanto fotos como videos con ella, hay que economizar, !! maldita crisis !!, y surgen multitud de problemas, gente que se cruza en mitad de una grabación, ambientes demasiado oscuros para nuestra pequeñina, y, como no, no hay que echar todo el peso en la camara, el fotógrafo tambien tiene lo suyo: malas situaciones con la luz de frente, tembleque de cámara cuando se cansa el brazo, pero bueno, poco a poco se va uno acostumbrando y cogiendo pequeñas tablas y trucos que permiten que los resultados vayan siendo cada vez un poquito mejor dentro de lo que cabe.  

A pesar de estas dificultades y de no poder disfrutar en muchas ocasiones del espectáculo como se merecen las bailarinas y bailarines, siente uno una moderada satisfacción cuando descargas las fotos y, casi por casualidad, ves esa foto que te ha salido bonita y te va animando a mejorar un poquito más cada vez, sintiéndote parte de este increible mundo."

Me parecía interesante también incluiros información sobre como está el tema de la Ley en la fotografía, pues veo constantemente en mi entorno pequeños conflictos entre artistas y fotógrafos que no llegan a un entendimiento quizás por desconocimiento de algunos, aunque por supuesto también veo el caso contrario, donde fotógrafo y artista son grandes amigos que saben respetarse mutuamente.

En España no hay una ley específica para moderar la fotografía, y esto a algunos les crea dudas de si será legal tomar una fotografía concreta.

Fotografía José Luis Meco
Normalmente, podemos hacer fotografías donde y como queramos, siempre y cuando no quebrantemos otra ley, como por ejemplo la de propiedad privada, intromisión en la vida privada, seguridad nacional o protección a menores, entre otras,  pero una cosa además es hacer la fotografía y otra muy distinta publicarla.

En el caso de las fotografías de danza oriental puede suceder que se realicen en una sesión de estudio, en cuyo caso fotógrafo y bailarín llegan a un acuerdo que suele ser aconsejable dejar escrito en un contrato, para que luego no haya malentendidos, y donde se especifica el consentimiento del bailarín para la utilización de su imagen en unas condiciones concretas.

Si la fotografía se realiza en un lugar público las imágenes son propiedad intelectual del fotógrafo pero no podrán ser publicadas con fines comerciales o atentando contra el honor de la persona que sale en la fotografía, pues cada individuo es dueño de su propia imagen personal y por tanto el autor de la fotografía necesitará de autorización.

Se tiende también a pensar que los teatros, discotecas, restaurantes, etc son lugares públicos, pero no es asi, son recintos privados de acceso público pero que pueden tener limitado el derecho a la toma de imágenes tanto fotográficas como de video. Eso si, si en dicho lugar no se indica que no se puedan tomar dichas imágenes, ya sea por medio de cartelería o por ejemplo anunciándolo al comienzo de un espectáculo, estas serán tenidas en cuenta como si hubiesen sido tomadas en un sitio público.

El copyright o derecho de autor de una fotografía tiene validez durante 70 años, contando a partir del día 1 de Enero del año posterior a la realización de la fotografía. El de la llamada "mera fotografía" que son aquellas fruto del resultado automatizado herramientas fotográficas sin que intervenga el criterio artístico del autor, es de 25 años, contando igualmente a partir del día 1 de Enero del año posterior a la realización de la fotografía.

Por último quiero comentar un tema que crea bastante controversía y en el que daré mi opinión personal, ya que creo que puedo entender tanto la postura de fotógrafos como la del bailarín, porque por un lado estudié fotografía en la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artisticos en Madrid hace ya siglos y he realizado muchas fotografías como profesional en mi trabajo como diseñadora, aunque a ver si me actualizo un poco que esto ya ha avanzado mucho, y por otro bailo danza oriental y tribal y participo en la organización de la Hafla en Conexión Internacional de Madrid, asi que tengo un poquito de cada parte implicada. Se trata de si el fotógrafo debe o no debe cobrar por las fotografías que realiza.

Fotografía de Fabián Orea
Mi respuesta a esta cuestión desde luego sería que por supuesto que debe cobrar por su trabajo, como lo hace todo hijo de vecino por el suyo, y como yo desde luego haría con el mio, más que nada porque todos solemos tener la mala costumbre de comer a diario, y si tu trabajo es el de ser fotógrafo imagino que tu también necesitarás dinero para llenar tu nevera.

Ahora bien, ¿siempre hay que cobrar? y ahi es cuando yo diría que no, no siempre hay porque cobrar tu trabajo, ni siempre tienes porque hacerlo en dinero, a veces te pueden pagar de otras múltiples formas.

Todos somos libres de utilizar nuestros conocimientos laborales para puntualmente ayudar a nuestros amigos, familiares, participar de un proyecto solidario o adquirir práctica cuando aún somos novatos eligiendo quizás no ser remunerado a cambio de que no se tengan en cuenta del mismo modo nuestros errores mientras adquirimos soltura. El conflicto mayor quizás se da cuando coinciden en un mismo espacio un fotógrafo que cobra con otro que no lo hace, porque muchas veces los fotografiados deciden prescindir de los servicios del profesional que cobra en favor de aquel que no lo hace.

Evidentemente a todos nos encanta que nos den cosas gratis, que levante la mano quien jamás haya recibido una encantado de la vida, y en el mundo de la danza muchos bailarines adoran salir en multitud de fotografías que les aportan un bello recuerdo de su actuación, pero no todos pueden permitirse pagar los servicios de un fotógrafo, asi que muchas veces tiran de familiares, de amigos o reciben con una inmensa alegría a fotógrafos más o menos profesionales cuya afición por la fotografía les hace acudir en busca de bellos momentos para inmortalizar y terminan pasándoles unas fotos. ¿Esto está bien? yo creo que si, porque nadie obliga a esos fotógrafos a regalar nada y son pagados muchas veces no solo con el cariño de los bailarines, sino con alguna meriendilla, entradas gratuitas al espectáculo, permiso para la utilización de la imagen del bailarín en proyectos de los que si puedan obtener algún beneficio u otros pagos en especie, y ellos no aportan normalmente un material comparable con el que darían en un servicio profesional remunerado, e incluso aunque lo hiciesen no suelen hacerlo si otro compañero está vendiendo su trabajo en el mismo evento para no hacer una competencia desleal, realmente la mayoría del material que utilizan y el gran gasto que hacen no obstante, es en pro del vicio que sienten de hacer arte, vamos que se parecen mucho a nosotros los bailarines cuando nos volvemos un poco frikis de la danza y también bailamos gratis para amigos, galas benéficas, etc, sin que ello tenga que suponer que lo hagamos siempre asi.

Es fácil de entender, hay mucha gente que utiliza portales de internet, foros, etc donde profesionales de todo tipo, médicos, abogados, constructores, etc asesoran gratuitamente sin que eso tenga que suponer un drama para la profesión, evidentemente si lo fuese estarían tirando piedras contra su porpio tejado y si lo hacen es porque consideran que sí hay algo que ganar, el problema de la sociedad en que vivimos es que la mayoría de gente siempre tiene la tendencia a pensar que si no hay dinero de por medio no se gana nada, pero no es asi y yo misma he ofrecido consejos profesionales numerosas veces donde no he recibido dinero alguno pero si me he sentido pagada, del mismo modo que he dejado de darlos si me han venido con exigencias, malos modos o pidiendo un trabajo más especializado que no se estaba ofreciendo. Creo que sin ir más lejos este blog no deja de ser una información gratuita que aunque requiere mucha dedicación y trabajo ofrezco con la mejor intención del mundo y cobro cada día con el cariño de muchos de mis lectores y el desahogo que me supone muchas veces expresar lo que siento o entiendo.

Por supuesto creo que todo festival de danza que se precie de ser profesional, debería tener en cuenta que sus fotografías y videos es recomendable que también gocen de esa profesionalidad, y si su economía lo permite, creo que es una buena inversión en imagen el pagar por unos optimos resultados, ya que no es lo mismo una foto de baja resolución en facebook o con marcas de agua que una fotografía de alta calidad con su retoque fotografico correspondiente que puede ser suministrada además en diversos formatos y sin marcas de ningún tipo.

Solo me resta agradecer a todos los fotógrafos, profesionales o no, que nos acompañan normalmente, su dedicación y amor a este arte.

Señores fotógrafos, hasta aqui nuestro particular homenaje para todos ustedes y para la fotografía de danza oriental y tribal.



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