Mostrando entradas con la etiqueta Elementos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Elementos. Mostrar todas las entradas

Tipos de sables para la danza oriental


Cimitarra Turca (1500gr)

Escribo esta entrada con la intención de dar unas pautas orientativas a algunos lectores de este blog que se han puesto en contacto conmigo planteándome diversas preguntas sobre el uso del sable en la danza oriental.

Antes de nada y para no repetir lo que ya he escrito con anterioridad en este blog, os invito a todos a leer la entrada  "El sable o espada" si no la habeis leído anteriormente.

Sable Ramsis Egipcio (850 gr)
Si todavía no tienes tu sable y quieres adquirir uno pero no sabes cual es el más adecuado para ti, lo primero que tienes que preguntarte es el uso que quieres dar al mismo, ya que dentro de la danza oriental hay estilos donde nos vamos a centrar en los equilibrios y otros donde van a predominar más los movimientos que vamos a realizar con él, como por ejemplo las luchas escénicas.

Cimitarra (680 gr)
Si quieres destinar tu sable a los equilibrios deberas buscar un sable más pesado que si vas a realizar movimientos con él, ya que el sable equilibra con más facilidad si tiene mayor peso, si es demasiado ligero será fácil que se tambalee hacia todos los lados y nos resulte dificil equilibrarlo, pero al mismo tiempo hay que observar que su peso sea el adecuado para nosotros, ya que si tratamos de buscar un sable excesivamente pesado para nosotros, también podría molestarnos en la cabeza, pues debe ir apoyado sobre su canto sin filo.

Sable egipcio (550 gr)
Para los equilibrios vamos a utilizar una banda de tela en el cabello para evitar en la medida de lo posible que nuestro sable resbale si tenemos el pelo muy liso o muy limpio y esta banda podemos doblarla un par de veces para que quede un poco acolchada y amortigüe ligeramente el peso del sable, asi nos resultará más cómodo, ya que hay veces que mantener mucho tiempo el canto del sable sobre nuestra cabeza termina molestando o incluso provocando rozaduras o reacciones cutáneas en pieles de mayor sensibilidad.

Sable Shamshir Persa (900gr)
Si por el contrario vamos a utilizar nuestro sable para realizar movimientos de lucha, entonces el sable debería ser más ligero que el de equilibrios, porque si adquirimos un sable muy pesado nuestras muñecas y hombros se resentirán e incluso podríamos llegar a lesionarnos. Hay que elegir un modelo que podamos manejar con cierta comodidad y sobre todo poner mucha atención en este caso en su empuñadura, ya que si elegimos un sable o una espada de mala calidad esta podría separarse de su hoja durante la ejecución de movimientos rápidos y fuertes y provocar un accidente. Además esta no debe estar cubierta si queremos realizar giros con el arma.

Sable Turco (1300 gr)
Cuando el sable va a ser destinado a bailar American Tribal Style (ATS) utilizaremos el sable tanto para equilibrios como para realizar movimientos con él, pero los movimientos que vamos a realizar son generalmente suaves y lentos, no incluyen luchas escénicas, y en su versión old style el sable irá apoyado sobre un turbante por lo que aunque llevemos un sable de más peso tenemos garantizado un acolchado mayor que impedirá que nos haga daño.

Sable egipcio (500 gr)
Pero hay que recordar que aunque en ATS no vayamos a ejecutar movimientos bruscos, si que vamos a tener que soportar el peso del sable mientras danzamos y los movimientos lentos muchas veces engañan, parece que uno no está haciendo mucho esfuerzo, pero mantener el moviento con elegancia y limpieza en su ejecución tiene a veces más dificultad incluso que algunos movimientos rápidos y por supuesto también va a requerir que nuestras muñecas y hombros esten fuertes y puedan soportar el peso de nuestro sable.
Asi pues tenemos que intentar en estos casos optar por un sable intermedio.

Sable egipcio (650 gr)
Hay que tener en cuenta también si la persona que va a utilizar el sable es un adulto o un niño, porque si se trata de un niño entonces tendremos que buscar un sable adaptado a las dimensiones de su usuario. Aunque no es fácil muchas veces encontrar elementos y vestuario adaptados a niños, porque no hay tanta demanda, no es imposible y se puede encargar un sable personalizado, en algunas tiendas se venden también adaptaciones infantiles replica de modelos propios de adultos. Estos sables tienen unas dimensiones y peso menores. Si no puedes permitirte encargar uno y no encuentras un modelo infantil adecuado lo mejor es recurrir a los sables egipcios o los marroquies que suelen ser los más ligeros y pequeños.

Para las alumnas que empiezan con el sable, mi recomendación es que utilicen un baston de saidi baratillo para sus primeras clases o simplemente el palo de una escoba no muy largo, vamos, que no se gasten la pasta en un sable hasta que vean si les pica la mosca con el tema armas.  

Para la primera toma de contacto con el sable es muy habitual que haya alguna profesora o compañera aventajada le pueda prestar el suyo 5 minutillos para ver que se siente y asi van tanteando con que se siente más cómoda. 

No tengais miedo de pedir a los compañeros que os presten algo, el no ya lo teneís y no os van a comer mientras lo pidáis con educación y cuideis el material claro, eso si pedidlo al finalizar la clase o un ratito en el que no interfirais en el desarrollo de la misma, porque lógicamente durante el curso, la persona que lleva su sable quiere trabajar con él, y si no os lo prestan dad las gracias igualmente con una sonrisa, teneis también que entender que algunos sables son instrumentos muy caros, a veces difíciles de encontrar, y que si caen al suelo fruto de un mal uso podrían descompensarse, con lo cual también es bastante lógico que no todo el mundo este dispuesto a prestar el suyo o si lo hacen no os pierdan de vista. 

Se puede perfectamente ir aprendiendo las primeras cosillas de teoría y técnica con el baston o el palo y luego ya si os gusta ir rizando el rizo hasta que ya lo tengáis clarito y entonces sí os compréis vuestro sable. 

Sable tribal (1000 gr)
Los egipcios desde luego los podeis encontrar muy baratitos, pero por baratos que sean a lo mejor no os interesa dejaros ese dinero en un principio, en serio que no seria la primera vez que alguien se deja la pasta en un elemento que luego no va a usar porque sencillamente ve que no es lo suyo o que no le gusta. Precisamente por esto merece a veces la pena cotillear los artículos que venden de segunda mano, porque hay mucha gente que vende sus sables practicamente nuevos sin usar y otros pertenecen a profesionales que una vez adquieren uno bueno pues venden el que utilizaron en sus comienzos, es una buena forma de encontrar un sable chulo por un buen precio. Eso si, os recomiendo que los probéis, comprobad que esten bien equilibrados, porque si los compráis por internet por ejemplo, no podéis comprobar esas cositas.

Los sais

Los sais han sido recientemente incorporados a la danza del vientre en su estilo de fantasía. Proceden de las artes marciales, concretamente del kobudo de Okinawa, que han sido fusionadas con otros estilos de danza oriental.

Los movimientos que se realizan con estas armas recuerdan en ocasiones a los de los modernos bailes realizados con dagas, con la diferencia principal de que las dagas permanecen asidas por el mango con el puño cerrado sobre el mismo firmemente, mientras que los sais se toman, además de con el mango cogido con la mano cerrada y el pulgar apoyado sobre la inserción entre hoja y guarda, con la hoja pegada al antebrazo y asidos por los dedos plegados sobre las horquillas y el pulgar estirado apoyado sobre el mango.

Los sais son una especie de pequeños tridentes, que pasaron de ser utilizados como herramientas del campo a ser armas, cuya parte central es un poco más larga que el antebrazo, sobrepasando ligeramente el codo cuando se cogen en posición de defensa, y es generalmente octogonal y de punta roma, y las dos horquillas laterales son mucho más cortas.

En la danza con sais podemos ejecutar giros con ellos pasando de la posición de agarre de defensa a la de ataque, de la misma forma que intercalaremos pasos de baile con poses de kata con dicha arma.

Lamentablemente no hay casi información sobre la danza con sais ni documentación gráfica o audiovisual, además de que en ocasiones se ven actuaciones que muestran el total desconocimiento del manejo de estas armas, dejando desprovista de calidad la fusión de este baile. Es por esto que es recomendable ser practicante de artes marciales, además de tener conocimientos suficientes de danza oriental, para guardar un principio de respeto hacia los sais, faltar a él puede resultar incluso peligroso, ya que recordemos que tenemos entre nuestras manos un arma que puede resultar peligrosa e incluso mortal. En definitiva, toda fusión exije conocer bien las partes fusionadas.





Las dagas

La danza del vientre con dagas se inspira en una danza procedente del sur de Agadir en Marruecos, conocida como el tissint o danza de la daga.

Esta danza es bailada por hombres y mujeres vestidos con trajes azul indigo y simboliza un rito religioso que forma parte de la ceremonia matrimonial. Todos bailan en un gran círculo al ritmo de la música que se va acelerando poco a poco, y un hombre y una mujer abandonan el círculo situándose en el centro. El hombre porta una gran daga y rodea a la mujer hasta que queda delante de ella y pone en su cuello la daga mientras la mujer baila. Finalmente la mujer doblega al hombre con su danza y el hombre se arrodilla a sus pies.

Las dagas son la representación de la Diosa Selkis, reina de los escorpiones, y simbolizan la transformación y la muerte.

La bailarina en solitario o acompañada de otras, también danza entrando al escenario con la o las dagas escondidas y en mitad del baile la descubre mientras sigue bailando envuelta en un halo de misterio.

La danza con dagas hoy en día suele bailarse en pareja, en solitario o en grupos pequeños de no más de cuatro bailarinas, con un estilo tribal fusionado con gótico o con artes marciales donde se incorporan pasos de lucha, como los que podemos ver a Melek o Morgana.

La serpiente

La danza con serpiente es un tipo de baile que no es realizado por las bailarinas árabes sino que surge y se pone de moda en Estados Unidos, donde se utilizan serpientes de verdad para bailar. Si puede verse sin embargo esta danza con la representación de una serpiente de metal en bailes orientales, aunque es poco habitual.

En Egipto, la Diosa Uazit, la gran diosa serpiente, era la guardiana de las regiones sagradas del reino de los muertos, símbolo de renovación y de sabiduría, a veces considerada buena y otras mala. Hay un texto grabado en el ataúd del Faraón Seti I que dice “ el alma de todos los dioses vive en las serpientes”.

Estudios realizados por el mitólogo Joseph Campell, observan culto a las serpientes en varias regiones como Grecia, India, África, Australia, Indonesia entre otras.

Actualmente en la India la serpiente sigue considerandose un animal sagrado y símbolo de suerte para los indios y adeptos del yoga. Es la serpiente de fuego que se mueve por todo el cuerpo transformando la energía sexual en energía espiritual, capaz de curar.

Muchos pasos de la Danza del Vientre se basan en los movimientos de la serpiente y sobre el baile con este animal, lo que existen son pinturas antiguas de mujeres vestidas de bailarina, cogiendo en su mano una serpiente.

La bailarina que danza con serpientes, no debe olvidar que se trata de un ser vivo y debe cumplir todos los requisitos legales y veterinarios para preservar la seguridad y el bienestar del animal.

La danza con serpientes debe estar adaptada al comportamiento imprevisible del animal por lo que las coreografías no tienen cavida y se debe dejar el baile en manos de la improvisación. La música escogida debería ser lenta para que la bailarina tenga tiempo de reaccionar y sus movimientos sean sinuosos para armonizar con los del animal acompañante.

Bailarinas representativas de este tipo de danza son Serpentessa y Neith.






El cántaro

La danza con cántaro, danza del agua, danza de la samaritana o raks al ballas es un baile folklórico realizado únicamente por mujeres, que representa a las campesinas que iban al rio a recoger agua o lavar la ropa y que fue recuperado y llevado a los escenarios por el maestro y coreógrafo Mahmoud Reda.

En baile proviene de la época faraónica, cuando se festejaba el día del río Nilo. Los egipcios atravesaban sus aguas en barcas llenas de músicos y cantantes, proclamando bendiciones de agradecimiento y arrojando al agua flores y una máscara, mitad hombre, mitad mujer, para hacer que sus aguas fueran fecundas, ya que este río con sus crecidas alimentaba la tierra y les proporcionaba buenas cosechas. Mientras tanto en la orilla los faraones observaban el acontecimiento y las mujeres salían desde sus casas con un cántaro sobre la cabeza que llevaban en equilibrio por el camino hasta llegar al rio, donde se reunian todas y cantaban y bailaban alegremente utilizando el ritmo Falahi.

La danza del cántaro se baila descalza para mantener el contacto con la tierra. Los pasos son coquetos y graciosos y se realiza mucha mímica en la interpretación del baile. El cántaro que portan las bailarinas está realizado en barro pero en ocasiones se sustituye por una imitación de pasta de papel.

Los instrumentos utilizados para la música son bastante comunes en las danzas folklóricas, como la tabla, el duff, el laud, el rebaba y el arghul.

El vestuario de las bailarinas consiste en una túnica larga, generalmente acabada en un volante tanto en la falda como en las mangas, de color liso o con flores y realizada en tejidos naturales como el algodón. Esta túnica puede llevar un pañuelo atado en la cadera, aunque no es imprescindible. En la cabeza llevan un pañuelo en forma de "T" con decoración de borlas y van peinadas con dos trenzas largas.

Existen otras danzas del cántaro en otros paises, como Tunez, Libano, o Grecia, siendo cada una de ellas diferentes.


Cariocas

Las cariocas o swing poi son un elemento que originariamente era un juego de malabares y que se ha agregado a la danza oriental de fantasía.

Reciben el nombre de Poi Veils cuando de la carioca cuelga un velo de seda. También pueden ser de fuego y recibir el nombre de fire poi.

Se trata de una cuerda con pelotas en uno de sus extremos y en el otro un asidero para poder sujetarla y manejarla con más facilidad, que se manejan de diferentes formas formando distintos efectos visuales.

Las cariocas de fuego estan realizadas con cadenas en lugar de cuerdas y tienen las bolas recubiertas de un material llamado kevlar que es inflamable y que se encienden con parafina o agua de encendido. Hay que tener mucha precaución con su manejo y sobre todo vigilar de llevar recogido el pelo, que arde con mucha facilidad.

La pandereta

La pandereta o daff es un instrumento ghawazee o gitano egipcio que se utiliza como un elemento para acompañar la danza del vientre  y su música de una forma alegre y animada en fiestas o celebraciones.
Los ritmos utilizados son el falahi, saidi, laf, solos de derbake y percusión.

El instrumento, que actualmente es tocado tanto por hombres como por mujeres, en la antigüedad era tocado únicamente por mujeres y hay evidencias históricas egipcias, árabes y judias que asi lo demuestran.

La danza con pandereta requiere de mucho entrenamiento para lograr la precisión, coordinación, armonía y concentración necesarias para dominar al mismo tiempo los movimientos, la expresión del rostro y tocar correctamente el instrumento. Mientras suena la música la bailarina ha de adecuar cada toque de pandereta al ritmo, tiempo y compás correcto, dando cuerpo a cada sonido mediante su transformación en movimiento de cadera, pecho, brazos y cabeza. Es un baile que expresa alegría y que inunda de buenas vibraciones el ambiente.

La pandereta o daff se sujeta con una mano mientras es golpeada con la otra mano u otra zona del cuerpo, como cabeza, hombro, codo, rodilla, cadera y pie, o se mueve rapidamente haciendo un efecto vibratorio.

Generalmente la pandereta o daff está realizada artesanalmente mediante un aro de madera con sonajas de  bronce o metal, que puede ir adornado por ejemplo con nacar, policromía o incrustaciones de otras maderas nobles, y sobre cuyo borde se ajusta un parche de cuero tenso.

El candelabro y las velas

Asyut bailando con candelabro
El candelabro y las velas son elementos que también se utilizan en la danza del vientre. Ambos han sido utilizados desde la antiguedad como protección frente a los malos espíritus y demonios, ya que se creía que su luz, al iluminar en la oscuridad que alojaba al mal, servía de guía al espíritu. La danza con candelabro es conocida con el nombre de Raks Shamadan.

En Turquía había una danza folklórica que se bailaba en las bodas como símbolo de buena suerte para los novios, donde utilizaban una bandeja sobre la que depositaban unas velas, y se cree que fueron las bailarinas otomanas las que llevaron esta danza a Egipto, donde posteriormente se sustituiría la bandeja por el candelabro. Inicialmente dicho candelabro no tenía ningún armazón para ajustarlo a la cabeza como sucede hoy en día, y las bailarinas debían practicar muchos años para perfeccionar su técnica y poder soportar su peso sin que se balancease, se apagaran las velas o cayera cera caliente sobre su piel.

El Raks Shamadan tiene un papel importante en las procesiones árabes nupciales que acompañan a la novia conocidas como zeffah al-arusah, donde al menos una bailarina dirije la procesión al ritmo del zeffa portando un candelabro en su cabeza que iluminaba el camino en las calles oscuras que carecían de luz artificial, asi pues la luz de las velas era indicativo de la celebración de una boda. Hoy en día la zeffah al-arusah tiene lugar en el lugar escogido para celebrar el banquete nupcial.

La danza del candelabro fué llevada a los escenarios y hay discrepancias sobre si fué la bailarina Badia Masabni la primera en utilizarla en su famoso casino o si fue Shafiyva el Koptiyya quien la creó y se la transmitió a su alumna Zouba el Klobatyva que fué la primera en bailarla sobre un escenario.

Nadia Hamdi, nieta de una alumna de Shafiyya el Koptiyya y Zouba el Kobatyya, es la bailarina mejor y más famosa de Raks Shamadan. Ejecuta su baile llevando un enorme y pesado candelabro mientras toca los crótalos, y es capaz de deslizarse hacia el suelo y levantar su pie hacia arriba con gran habilidad y gracia. Pertenece a la quinta generación de bailarinas del famoso Mohammed Ali Street.

Para bailar esta danza llevando el candelabro en equilibrio hay que tener mucha práctica y ser una bailarina con experiencia, ya que mantenerlo estable no es fácil y al ser un elemento de fuego puede ser peligroso y se requiere tener precaución y sentido común. las bailarinas pueden ir vestidas con un vestido largo o con un conjunto de dos piezas y suelen llevar un pañuelo sobre la cabeza para que el armazón que sujeta el candelabro no se deslice facilmente por el pelo.

También podemos ver hoy en día espectáculos donde las bailarinas efectuan coreografías muy elegantes, con luz tenue y una música lenta, donde portan pequeñas velas sobre la palma de sus manos que son llevadas con suaves movimientos.

El bastón

El bastón es un elemento que está unido irremediablemente a la danza saidí.

Las bailarinas de danza oriental copiaron el bastón de los hombres en sus danzas de racks el assaya, siendo este más fino y con mango en forma de garrota. Las mujeres además bailan de una forma más ágil que los hombres al tener su elemento menos peso y tamaño e incorporan en su baile algunos movimientos ondulantes de cadera.

Con el bastón se ejecutan equilibrios, giros de muñeca, golpes y se esgrime en actitud de mando y poder. Generalmente el bastón esta hecho de bambú para ser más ligero, y va adornado con cintas y lentejuelas. La parte del extremo debe ser lisa para poder sujetarlo y realizar giros sin problema. Hoy en dia podemos ver a bailarinas utilizando dos bastones e incluso tres.


Los crótalos

Los crótalos, también llamados chinchines,finger cymbals, timbales de dedos, zills o zaggat, son unos pequeños instrumentos de percusión típicos de bronce, que se anudan mediante tiras de cuero a los dedos pulgar y corazón, con los que la bailarina acompaña a veces su baile realzando el ritmo y remarcando cada golpe de cadera.

Una bailarina que domina este instrumento demuestra un conocimiento especial para interpretar la música, ya que su sonido debe acompañar y complementar a la orquesta o al percusionista en perfecta armonía.

Antiguamente los crótalos eran de madera, muy similares a las castañuelas, pero cambiarían para convertirse en instrumentos de metal. En algunas regiones eran utilizados para alejar a los malos espíritus al ritmo del derbuka.

Encontramos su uso en muchas piezas folclóricas egipcias y libanesas, también los utilizaban en las plazas públicas las bailarinas gawazees y hay videos de antiguas bailarinas egipcias y libanesas bailando con crótalos, como Naima Akef y otras bailarinas del cine.

Para hacerlos sonar se entrechocan entre sí como en una especie de pellizco. Es recomendable empezar a aprender con unos de pequeño tamaño, ya que los grandes pesan más y su sonido hasta que es dominado puede volver loco a cualquiera.
Se deben coger con los dedos pulgar y corazón de cada mano, justo sobre la primera articulación del dedo, por encima de la uña asegurándose de que estén bien sujetos y que no resbalen sin llegar a cortar la circulación. Para que sean cómodos y seguros lo ideal es que el elástico sea liso y ancho.

Pueden reproducir varios sonidos, aunque el más habitual es el de rebote vibrante. También podemos escuchar sonidos más graves, cortos y precisos, otros que parecen campanillas e incluso variaciones y combinaciones de estos. El sonido debe hacerse a tiempo y acorde con el ritmo. Lo más fácil para empezar es marcar los dum con la mano diestra y los tak con la otra mano. Cuerpo, instrumento y música deben hablar el mismo idioma y armonizar. Hoy en día Ansuya es una gran representante de la danza del vientre con crótalos.






El velo

El velo es un elemento utilizado en danza del vientre muy vistoso del que no se tiene una constancia historica firme. Se cree que puede tener su origen en Alejandría, donde algunas bailarinas entraban al escenario envueltas en un gran velo negro de tela gruesa, que mostraba su cuerpo poco a poco enrrollándose o ajustándose marcando la silueta.

Algunas historias cuentan sobre la famosa danza de los siete velos, que fué Salomé la primera en ejecutar este baile para pedir a su padrastro, el rey Herodes Antipas, la cabeza de Juan el Bautista, que había ofendido a su madre Herodías al criticar su relación pecaminosa.

Otra versión de carácter mitológico dice de esta danza que tiene su origen en la relación entre la diosa babilónica del amor y la fecundidad Isthar y su amado Tamuz que fue llevado por Hades al inframundo al perder la vida. Isthar cruzó los siete portales del inframundo dejando en cada uno de ellos un velo que representaba su alma para poder permanecer en espíritu con su amor. El velo pues representaría lo más oculto del alma femenina y por tanto esta danza debe ser interpretada con una gran sensualidad, emoción y misterio.

El simbolismo cambia en función del número de velos que se utilizan en la danza que pueden ser hasta nueve, coincidiendo con el número de partes o cuerpos que los egipcios pensaban que tenía un hombre, asi el primer velo representa el cuerpo físico, el segundo el cuerpo astral, el tercero el cuerpo espiritual o el alma, el cuarto la sombra propia, el quinto el corazón, el sexto el espíritu inmortal, el séptimo la energía vital, el octavo la conciencia y el noveno la individualidad que concede el hombre.

La danza del velo tal como la conocemos hoy fué introducida en 1940 por la bailarina rusa Ivanova que contrató el rey de Egipto Faruk para dar clases a sus hijas, y posteriormente fué popularizada por su alumna Samia Gamal al llevarla al cine.

En occidente el velo ha tenido una gran acogida, sin embargo la importancia que se le da depende mucho del pais, en Egipto por ejemplo es poco común ver bailar con velo, ya que en algunos lugares de Oriente se interpreta su uso como una especie de striptease y por tanto o no lo usan o lo hacen muy brevemente, desprendiéndose de el rápidamente para no incomodar al público. En Libano, por el contrario, se le da mucha importancia y se hacen muchos giros y movimientos con él explotando al máximo las posibilidades que brinda.

Para bailar con velo se utilizan sobre todo ritmos lentos como el wahde o el laff, aunque por supueto también se pueden ver actuaciones con otros ritmos más acelerados.

El sable o espada

El sable o la espada es uno de los elementos utilizados en la danza del vientre que más fuerza tiene en un espectáculo.

Este elemento se utiliza en la danza conocida como Raks al Sayf o danza del sable, que tiene un origen incierto y que da lugar a variadas hipótesis.

Algunos creen que procede de Egipto, donde era bailada en homenaje a la diosa Neit, madre del dios del sol Ra, que era una diosa guerrera símbolo de la destrucción de enemigos y apertura de caminos.

También se dice que era una danza en homenaje a otra de las hijas de Ra, la diosa de la justicia Maat, que representaba la justicia, la verdad, el orden social, cósmico y estacional, además de ser guardiana de la moral y los ritos.

Otros dicen que en el antiguo Egipto los soldados conmemoraban sus victorias bailando con sus espadas al ritmo de los tambores como símbolo de fuerza y sabiduría y sus mujeres, madres y hermanas para celebrar su regreso de las batallas copiaron esta costumbre haciendo una danza de imitación para homenajearlos.

La última versión que situa su origen en Egipto es la de quienes apuntan que procede de una danza tradicional conocoda como El Ard que realizaban los hombres llevando los sables en vertical dispuestos a pelear.

Otra hipótesis dice que proviene del Imperio Otomano cuando las bailarinas y músicos viajaban de emirato en emirato desde la India hasta Andalucía. De la India derivan los movimientos en los que se hacen equilibrios con el sable sobre alguna parte del cuerpo serían de la India, y su fin consistiría en mostrar el equilibrio físico y mental de la bailarina.

La única documentación que existe sobre la danza del sable son algunas pinturas y se dice también que las bailarinas se inspiraron en pinturas orientalistas como las de Gerome, que sacó la temática de su imaginación.

En cualquier caso, la danza del sable utiliza un ritmo lento, como el chiftetelli o el masmudi, para ejecutar giros y movimientos delicados con el sable equilibrado sobre distintas partes del cuerpo como cabeza, cadera, busto, vientre o extremidades, aunque pueden incorporarse también ritmos más rápidos si se desea. El sable es un símbolo de poder masculino y por tanto esta danza expresa fuerza, imposición, precisión y lucha, asi pues, aunque la bailarina dance con gracia y sensualidad, su expresión debe acompañar la simbología de poder y desafío. No deja de ser un arma peligrosa por lo que requiere precisión, concentración y técnica además de que dicho elemento se conserve en buen estado.

El sable debe estar bien equilibrado, teniendo su centro de gravedad hacia el centro del arma. A la hora de adquirir un sable debemos comprobar esta característica equilibrándolo sobre la muñeca o los dedos índice y corazón, si al movernos la espada tiende a volver al centro, será perfecta para la danza. Igualmente no debe pesar mucho para no dañar las muñecas al girarlo, pero tampoco ser tan ligero que nos dificulte estabilizarlo en los movimientos porque baila hacia todos los lados como una pluma.

Algunas bailarinas que han fusionado la danza del vientre con artes marciales u otras danzas guerreras utilizan todo tipo de espadas, asi que podemos ver bailes con katanas, espadas medievales, celtas, cimitarras, sables corsarios, etc, si bien en muchos casos no se hacen equilibrios por las características del arma.

Tipos de sables para la danza oriental. 

Mantenimiento y reparación de un sable

Dedos de fuego

Los dedos de fuego se utilizan en coreografías de danza del vientre de fantasía o tribal principalmente. Es un elemento diseñado para poder trabajar con fuego con cierta comodidad e incorpora unas varillas sujetas a una especie de anillos con unos extremos preparados para prender. 

El trabajo de los brazos es el protagonista y se acompaña de movimientos ondulatorios de cadera que son representativos del fuego. 

Los dedos de fuego requieren de una habilidad especial de la bailarina, que nunca debe utilizar este elemento sin una preparación previa suficiente dado el riesgo que entraña. Siempre debemos ensayar y actuar con la presencia de una persona que pueda socorrernos en caso de incendio y estudiaremos los movimientos una y otra vez sin fuego antes de actuar. 

Los brazos se mueven a los lados extendidos de diversas formas, como por ejemplo imitando el vuelo de un ave, nadando, realizando círculos, serpenteando o con cruces marciales. Igualmente se trabajan las posiciones jugando con los diferentes niveles agachándonos, arrodillándose o poniéndote de puntillas.

El vestuario de la bailarina debe estar realizado en tejidos ajustados de fibras naturales como algodón, lana o cuero para que no prendan facilmente en caso de accidente. Igualmente el pelo debe ir recogido, protegido con algún gorro e  impregnado de agua o productos que eviten que nuestra melena prenda y salga ardiendo.

Los dedos de fuego guardan una relación directa con la evolución de los juegos malabares. Ya en tiempos del principe Beni Hassan en Egipto sobre el  1794 A.C. se hacían juegos malabares y estos comprendían también la utilización de antorchas encendidas. Los emigrantes egipcios llevaron estas costumbres a Roma y desde alli se extendió por toda Europa, siendo habituales los espectáculos callejeros que más tarde pasarían a teatros y circos. Los dedos de fuego no son más que la evolución y adaptación de estos malabares y forman parte del estilo de fantasía dentro de la danza oriental.

Alas de Isis


Las Alas de Isis son un elemento recientemente incorporado a la danza del vientre que se inspira en el culto de la etapa faraónica egipcia a la Diosa Isis. La Diosa Isis era representada con los brazos abiertos y portando unas alas de milano, una especie de águila de poca envergadura, para bendecir de esta forma a sus fieles. Isis era el ideal de madre protectora y buena esposa, que como sabemos esta totalmente relacionado con una de las finalidades que históricamente tenía la danza del vientre, la de preparar a las mujeres vírgenes para la fertilidad, el alumbramiento y el matrimonio, por tanto es bastante coherente la asociación de este elemento a la danza. Existen además algunos papiros egipcios donde aparecen bailarinas invocando a la Diosa, que portan unas alas de tela como con las que es representada Isis.

Algunos creen que Loie Fuller fue la primera en utilizar un elemento parecido a las alas de isis actuales sin plisar, con una gran cantidad de seda a modo de falda, la cual llevaba incorporadas unas varas para realizar movimientos espectaculares combinados con luz en una danza conocida como danza de la luz.

Las alas de Isis se utilizan hoy en día en la danza oriental de fantasía. Es un elemento que otorga al espectaculo un toque realmente impactante, casi mágico, ya que traslada al público a la época del culto a los dioses egipcios y es muy hermoso, por lo que suele utilizarse mucho en las aperturas de las actuaciones como forma de llamar la atención del espectador nada más entrar. Este elemento requiere tener mucha páctica y habilidad técnica, pues es necesario tener fuerza suficiente para mover toda esa cantidad de tela, cuyo manejo es bastante dificil, dando la impresión de que flotan en el aire como si fuesen alas de verdad y además tener coordinación, equilibrio y saber ejecutar giros, desplazamientos y posturas a la perfección para poder manejarlas correctamente. A todo esto habrá que sumar una gran creatividad para realizar unas coreografías de mayor complejidad.



Abanicos o fan veils


Uno de los elementos que se ha incorporado en los últimos años a la danza oriental es el abanico.

Los abanicos no son un elemento tradicional de la danza del vientre sino que son una influencia procedente de las danzas asiáticas y el flamenco que han incorporado el uso de estos en sus bailes desde mucho antes y han inspirado a las nuevas bailarinas de los estilos de fantasía, burlesque y fusión.

Las odaliscas realizan coreografías con movimientos y pasos de la danza oriental tradicional mezclados con  los de otros estilos y utilizan varios tipos de abanicos.

En burlesque los más utilizados son los de plumas, el español es propio de la fusión con flamenco y los más vistosos e impactantes son los conocidos como fan veils que son abanicos que llevan adherido un velo de seda.

Los fan veils son espectaculares cuando se sabe como utilizarlos bien y se aprovecha el movimiento tal y como se haría en gimnasia ritmica con una cinta. Se realizan muchos giros y son usados tanto abiertos como cerrados.

En favor del espectáculo, la vistosidad y habilidad para manejar este elemento se deja un poco más de lado la técnica corporal típica de la danza oriental por lo que son recomendables para ofrecer un momento especial dentro de un espectáculo pero no para especializarse en este elemento unicamente.

Los velos de los fan veils suelen ir degradados y hacen un efecto óptico que puede recordar a las llamas del fuego en el caso de los rojos y amarillos y de olas de agua en el de los azules y blancos.

 




Canal Youtube