La fotografía en la danza oriental y tribal 3ª parte

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2ª parte del artículo

6.¿Qué relación tiene un fotógrafo de danza con los artistas?

Mi relación con la mayoría de los artistas que he fotografiado es sobretodo de amistad. Y es que TODO lo que he aprendido de fotografía de danza se lo debo a ellos. Les hago fotos en el backstage, durante sus ensayos, ¡hasta nos hemos ido de tapas! Más allá de fotografiar una actuación, hay pasión y dedicación por ambos lados, es algo que busco reflejar en mis fotografías.
Mejor cuanto más estrecha. Cuanto más y mejor conoces a la persona que fotografías mejor es el resultado,  tienes más información sobre sus gestos característicos, hay más complicidad, menos timidez… Claro que esto no siempre es posible por eso me parece fundamental crear un buen clima durante la sesión. Considero parte del trabajo hacer que quien posa se sienta a gusto, sin presión y con la mayor sensación de seguridad que sea posible.
Las mejores fotografías resultan cuando existe complicidad entre ambos.
En principio en mi caso ha sido “la amistad” pero creo que es muy importante conocer un poco mas a los artistas no solo en el momento del baile, además entre bambalinas,
o como se le llama actualmente el “Back Stage”.
En la mayoría de los casos (hablo desde mi experiencia y tomando como base mi forma de ser) la relación es muy cercana, se crean vínculos muy especiales en una sesión fotográfica, ten en cuenta que por unas horas no existe nada más en el mundo, solo el fotógrafo y la/el modelo.
Depende del fotógrafo,  yo intento que la relación sea estrecha, me gusta conocer al artista y que me exprese su punto de vista, y nadie mejor que él para hacerte comprender la danza y saber qué es lo que quiere en sus fotos. hay que tener en cuenta que es a quien va dirigida la imagen.

7.¿Cómo llegó al mundo de la fotografía?

En Bellas Artes aprendí todo lo básico para utilizar la reflex heredada de mi padre. Desde ahí me lancé a explorar con el digital (en mi cuenta de Flickr podéis echaros unas risas con las primeras fotos XD). Por aquel entonces conocí a mi novio, fotógrafo analógico por vocación, quien me enseñó y motivó a continuar con la fotografía. Más tarde entré en el colectivo de Fotógrafos Artísticos. Exponer y publicar con ellos me ayudó a centrarme y definir lo que realmente quería hacer. Y hasta hoy sigo aprendiendo cosas nuevas todos los días. ¡Afortunadamente!
De manera muy natural. Mi padre es aficionado y en casa siempre hubo alguna cámara. Desde niño me han parecido aparatos mágicos, he tomado fotografías y he ido registrando los temas que me han ido interesando. A los 17 años publiqué mi primera foto en una revista de tirada nacional y desde entonces entendí que la fotografía es algo serio, un oficio con el que ganarse la vida y a la vez disfrutar de un montón de cosas. Entonces me fascinaba la naturaleza y junto a dos amigos montamos Naturmedia,  un banco de imágenes de naturaleza y medio ambiente que servía imágenes a revistas diarios y editoriales. Al tiempo fui realizando otro tipo de trabajos fotográficos de corte publicitario,  fotografié muchos productos de joyería endiabladamente difíciles de iluminar . Todo aquello me enseñó mucho y me hizo curtirme en el oficio hasta que me trasladé a Cantabria y abrí el estudio en el que trabajo ahora.
Empecé a los 17 años, mi tío Salvador era el “fotógrafo oficial” de la familia y me inició en el arte de capturar momentos de la realidad.
Bueno, me he tirado casi una vida viajando por mi trabajo y  la fotografía ha sido un “refugio” en mis largas ausencias, era una actividad fácil de “transportar” allí donde iba, poco a poco me fue enganchando, tanto que a sido como una segunda profesión durante algunos años, con la que también me ganaba la vida.
He realizado algunos cursos de tratamiento de imágenes pero básicamente mi aprendizaje ha sido totalmente autodidacta, aunque la época en la que me dedique al la fotografía social (Bodas, Bautizos y Comuniones) me aporto mucho, pues tuve la oportunidad de trabajar junto a buenos profesionales.
Dice el diccionario que “el apetito o la afición vehemente a algo” es la Pasión.  Es justo eso lo que me llevó a la fotografía, es algo que siempre he tenido dentro, era fotógrafo incluso cuando retrataba la vida con la cámara que sacaba el payasete por el objetivo al pulsar el botón.
Cuando te sucede algo así solo hay un camino posible. Es una suerte tener en común: tu pasión, tu afición y tu método de sustento.
Supongo que como muchos... haces fotos por placer y llega un momento en el que la gente te pide esas fotos e incluso te paga por ellas, ahí fue cuando decidí formarme en fotografía.

8.¿Cómo funciona un fotógrafo de danza oriental a la hora de vender o distribuir su trabajo?

Cuando estaba empezando, asistía a muchos eventos y hacía fotos de forma gratuita, como por ejemplo las Haflas estacionales, que fueron todo un descubrimiento para mí. Regalaba las fotos a cambio de promoción y después comencé mi proyecto “The Cyan Roads” en el que sigo trabajando. Actualmente trabajo como fotógrafa profesionala tiempo parcial, ya que lo combino con el diseño, la ilustración y un sinfín de cosas más–¡soy un todoterreno!- Me da la libertad de dedicarme exclusivamente al tipo de fotografía que me gusta.
Es una buena pregunta para la que no tengo una buena respuesta. En mi caso lo que mejor funciona es el boca a boca,  de una sesión suele salir otra si el resultado es bueno. La gente enseña tus fotografías y si está contenta y lo ha pasado bien en la sesión lo cuenta a gente de tu zona. Tener una web con una muestra representativa  de tus fotografías también ayuda, al igual que mostrarlo en las redes sociales.
Este aspecto entra directamente en el ámbito de lo milagroso. Puede servir de catálogo de tipo de instantáneas que el fotógrafo es capaz de hacer y en alguna medida publicitar su buen hacer .
Actualmente no recibo ningún beneficio económico por la fotografía de Danza, aunque si que la doy a conocer a través de mi blog.
Como dice el dicho popular “cada maestrillo, tiene su librillo”. La distribución de los trabajos la realizo de diferentes formas. La principal es por descarga directa desde servidor privado, aunque siempre existe quien necesita o un formato especifico (álbum, libro, multimedia,  montaje, etc),  o bien un DVD con las fotografías en alta calidad y calidad web para su incursión en la red, por lo que existen métodos alternativos de entrega.
Con respecto a la venta, normalmente son acuerdos cerrados, bien con el artista directamente (books) o con la organización (eventos). En mi caso, me gusta tomar un café días antes de la sesión, con la persona o personas que voy a trabajar, no me gusta arrancar una sesión en frío. Le quita un poco de humanidad al ambiente.
En el caso de eventos todas las fotos que hago las cuelgo en internet a un tamaño de 800px por el lado mayor, desde donde pueden ser descargadas. Si alguien fotografiado me pide una foto a mayor calidad, mi forma de trabajar es entregar esa foto impresa y por un precio ligeramente mayor a lo que vale la impresión (para gastos de gestión) ya que no busco intereses económicos en este tipo de eventos (son eventos con muy poco presupuesto) Lo que busco es publicitarme y que la gente conozca mi trabajo. Mucha de esa gente acaba contratando un book conmigo y es ahí donde yo obtengo beneficio.

Continuación 4ª parte

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