Tipos de sables para la danza oriental


Cimitarra Turca (1500gr)

 Escribo esta entrada con la intención de dar unas pautas orientativas a algunos lectores de este blog que se han puesto en contacto conmigo planteándome diversas preguntas sobre el uso del sable en la danza oriental.

Antes de nada y para no repetir lo que ya he escrito con anterioridad en este blog, os invito a todos a leer la entrada  "El sable o espada" si no la habeis leído anteriormente.

Sable Ramsis Egipcio (850 gr)
Si todavía no tienes tu sable y quieres adquirir uno pero no sabes cual es el más adecuado para ti, lo primero que tienes que preguntarte es el uso que quieres dar al mismo, ya que dentro de la danza oriental hay estilos donde nos vamos a centrar en los equilibrios y otros donde van a predominar más los movimientos que vamos a realizar con él, como por ejemplo las luchas escénicas.

Cimitarra (680 gr)
Si quieres destinar tu sable a los equilibrios deberas buscar un sable más pesado que si vas a realizar movimientos con él, ya que el sable equilibra con más facilidad si tiene mayor peso, si es demasiado ligero será fácil que se tambalee hacia todos los lados y nos resulte dificil equilibrarlo, pero al mismo tiempo hay que observar que su peso sea el adecuado para nosotros, ya que si tratamos de buscar un sable excesivamente pesado para nosotros, también podría molestarnos en la cabeza, pues debe ir apoyado sobre su canto sin filo.

Sable egipcio (550 gr)
Para los equilibrios vamos a utilizar una banda de tela en el cabello para evitar en la medida de lo posible que nuestro sable resbale si tenemos el pelo muy liso o muy limpio y esta banda podemos doblarla un par de veces para que quede un poco acolchada y amortigüe ligeramente el peso del sable, asi nos resultará más cómodo, ya que hay veces que mantener mucho tiempo el canto del sable sobre nuestra cabeza termina molestando o incluso provocando rozaduras o reacciones cutáneas en pieles de mayor sensibilidad.

Sable Shamshir Persa (900gr)
Si por el contrario vamos a utilizar nuestro sable para realizar movimientos de lucha, entonces el sable debería ser más ligero que el de equilibrios, porque si adquirimos un sable muy pesado nuestras muñecas y hombros se resentirán e incluso podríamos llegar a lesionarnos. Hay que elegir un modelo que podamos manejar con cierta comodidad y sobre todo poner mucha atención en este caso en su empuñadura, ya que si elegimos un sable o una espada de mala calidad esta podría separarse de su hoja durante la ejecución de movimientos rápidos y fuertes y provocar un accidente. Además esta no debe estar cubierta si queremos realizar giros con el arma.

Sable Turco (1300 gr)
Cuando el sable va a ser destinado a bailar American Tribal Style (ATS) utilizaremos el sable tanto para equilibrios como para realizar movimientos con él, pero los movimientos que vamos a realizar son generalmente suaves y lentos, no incluyen luchas escénicas, y en su versión old style el sable irá apoyado sobre un turbante por lo que aunque llevemos un sable de más peso tenemos garantizado un acolchado mayor que impedirá que nos haga daño.

Sable egipcio (500 gr)
Pero hay que recordar que aunque en ATS no vayamos a ejecutar movimientos bruscos, si que vamos a tener que soportar el peso del sable mientras danzamos y los movimientos lentos muchas veces engañan, parece que uno no está haciendo mucho esfuerzo, pero mantener el moviento con elegancia y limpieza en su ejecución tiene a veces más dificultad incluso que algunos movimientos rápidos y por supuesto también va a requerir que nuestras muñecas y hombros esten fuertes y puedan soportar el peso de nuestro sable.
Asi pues tenemos que intentar en estos casos optar por un sable intermedio.

Sable egipcio (650 gr)
Hay que tener en cuenta también si la persona que va a utilizar el sable es un adulto o un niño, porque si se trata de un niño entonces tendremos que buscar un sable adaptado a las dimensiones de su usuario. Aunque no es fácil muchas veces encontrar elementos y vestuario adaptados a niños, porque no hay tanta demanda, no es imposible y se puede encargar un sable personalizado, en algunas tiendas se venden también adaptaciones infantiles replica de modelos propios de adultos. Estos sables tienen unas dimensiones y peso menores. Si no puedes permitirte encargar uno y no encuentras un modelo infantil adecuado lo mejor es recurrir a los sables egipcios o los marroquies que suelen ser los más ligeros y pequeños.

Para las alumnas que empiezan con el sable, mi recomendación es que utilicen un baston de saidi baratillo para sus primeras clases o simplemente el palo de una escoba no muy largo, vamos, que no se gasten la pasta en un sable hasta que vean si les pica la mosca con el tema armas.  

Para la primera toma de contacto con el sable es muy habitual que haya alguna profesora o compañera aventajada le pueda prestar el suyo 5 minutillos para ver que se siente y asi van tanteando con que se siente más cómoda. 

No tengais miedo de pedir a los compañeros que os presten algo, el no ya lo teneís y no os van a comer mientras lo pidáis con educación y cuideis el material claro, eso si pedidlo al finalizar la clase o un ratito en el que no interfirais en el desarrollo de la misma, porque lógicamente durante el curso, la persona que lleva su sable quiere trabajar con él, y si no os lo prestan dad las gracias igualmente con una sonrisa, teneis también que entender que algunos sables son instrumentos muy caros, a veces difíciles de encontrar, y que si caen al suelo fruto de un mal uso podrían descompensarse, con lo cual también es bastante lógico que no todo el mundo este dispuesto a prestar el suyo o si lo hacen no os pierdan de vista. 

Se puede perfectamente ir aprendiendo las primeras cosillas de teoría y técnica con el baston o el palo y luego ya si os gusta ir rizando el rizo hasta que ya lo tengáis clarito y entonces sí os compréis vuestro sable. 

Sable tribal (1000 gr)
Los egipcios desde luego los podeis encontrar muy baratitos, pero por baratos que sean a lo mejor no os interesa dejaros ese dinero en un principio, en serio que no seria la primera vez que alguien se deja la pasta en un elemento que luego no va a usar porque sencillamente ve que no es lo suyo o que no le gusta. Precisamente por esto merece a veces la pena cotillear los artículos que venden de segunda mano, porque hay mucha gente que vende sus sables practicamente nuevos sin usar y otros pertenecen a profesionales que una vez adquieren uno bueno pues venden el que utilizaron en sus comienzos, es una buena forma de encontrar un sable chulo por un buen precio. Eso si, os recomiendo que los probéis, comprobad que esten bien equilibrados, porque si los compráis por internet por ejemplo, no podéis comprobar esas cositas.

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